Cuando su madre cae enferma con un caso mortal de la Hinchazón de Santa Moira (contraída por comer queso cuajado de su propia leche materna), Christie se entera de que si no está casado cuando ella muera, su alma se condenará al infierno.
Christie emprende una salvaje travesía llena de intentos de suicidio, ampollas infernales explosivas, sexo con tentáculos y una extravagante promenade musical. O Christie logra superar una vida de desgracia y fracaso, o su madre arderá por la eternidad.